El MADS expidió la Resolución 0940 del 28 de julio de 2026, mediante la cual adopta la nueva Metodología General para la Elaboración y Presentación de Estudios Ambientales (MGEPEA), que reemplaza la metodología vigente desde 2018.

La nueva MGEPEA constituye el instrumento técnico de uso obligatorio para la elaboración y presentación del Diagnóstico Ambiental de Alternativas (DAA) y del Estudio de Impacto Ambiental (EIA), redefiniendo los estándares aplicables a los estudios ambientales requeridos en los trámites de licenciamiento ambiental.

Entre las principales novedades incorporadas por la nueva metodología se destacan las siguientes:

  1. Enfoque de derechos humanos y justicia ambiental:  Se incorpora la debida diligencia en derechos humanos como eje transversal, exigiendo que los estudios ambientales identifiquen los posibles impactos sobre los derechos fundamentales y definan medidas para prevenirlos o mitigarlos. 
  2. Plan de Gestión de Cambio Climático: Se crea un plan independiente que exige un inventario de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), metas de mitigación, evaluación del riesgo climático y medidas de adaptación, con especial relevancia para proyectos de energía, infraestructura, hidrocarburos, minería y transporte.
  3. Participación de grupos de interés: Se redefine la participación y socialización con comunidades mediante fases estructuradas, enfoque diferencial, trazabilidad de los aportes recibidos, mecanismos virtuales y medidas específicas de protección para defensores ambientales en contextos de riesgo.
  4. Conflictividad socio ambiental: Se incorpora un componente específico para identificar, caracterizar y analizar los conflictos socioambientales, sus causas subyacentes y los riesgos asociados para líderes y defensores ambientales en el área de influencia del proyecto.
  5. Conectividad ecológica y fragmentación: Se fortalecen los análisis del componente biótico, con incidencia en la delimitación del área de influencia y en la definición de las medidas de manejo.
  6. Zonificación de manejo sistematizada: Se introduce un procedimiento sistemático basado en matrices de decisión que relacionan la sensibilidad ambiental con el potencial normalizado de modificación del impacto, fortaleciendo la trazabilidad de las decisiones y reduciendo la discrecionalidad técnica.
  7. Inventario de emisiones GEI: Se exige identificar las fuentes y cuantificar las emisiones de gases de efecto invernadero para cada etapa del proyecto, expresadas en toneladas de CO₂ equivalente y, cuando corresponda, verificadas por un tercero.
  8. Soluciones basadas en la naturaleza: Se incorporan como enfoque para el diseño de medidas de manejo, adaptación al cambio climático y reducción del riesgo, privilegiando alternativas que aprovechan procesos y servicios ecosistémicos.
  9. Escenarios prospectivos: Se incorporan como un componente específico para las variables de ruido, paisaje, oceanografía y cambio climático, permitiendo evaluar la evolución de los impactos más allá del horizonte temporal del proyecto.
  10. Infraestructura verde e integración paisajística: Se incorporan como criterios técnicos para el diseño de los proyectos, orientados a prevenir impactos y mejorar su compatibilidad ambiental y paisajística.

Entre otros cambios relevantes se destacan la actualización del modelo de información geográfica al Modelo de Almacenamiento Geográfico (MAG); la ampliación del análisis de los servicios ecosistémicos; el fortalecimiento de la evaluación multicriterio en el Diagnóstico Ambiental de Alternativas (DAA); la incorporación expresa de los impactos residuales, acumulativos y sinérgicos; y la actualización del plan de desmantelamiento y abandono, que pasa a denominarse plan de desmantelamiento y cierre ambiental.

En conjunto, estas modificaciones elevan los estándares para la elaboración de los estudios ambientales y exigen una mayor planeación temprana, coordinación interdisciplinaria y gestión social por parte de los titulares de proyectos. Asimismo, demandan capacidades técnicas ampliadas en materias como cambio climático, derechos humanos y modelación ecológica, y plantean nuevos retos para la evaluación de los estudios ambientales y la gestión de los riesgos regulatorios asociados al licenciamiento ambiental.

Desde Brigard Urrutia estamos a su disposición para analizar las implicaciones de esta nueva regulación sobre sus proyectos desde una perspectiva legal ambiental. 

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