El uso de herramientas comunes en sitios web, como cookies de seguimiento, chatbots en línea y formularios de contacto, está siendo objeto de una creciente ola de litigios en California bajo la ley de privacidad conocida como California Invasion of Privacy Act (CIPA).
A partir del caso Javier v. Assurance IQ (2022), jueces en California han interpretado que la interacción de un usuario con un sitio web constituye una “comunicación” y que la participación de terceros proveedores de tecnología puede considerarse como una interceptación no autorizada. Bajo este enfoque, aunque el tercero sería quien realiza la interceptación, los demandantes alegan que el operador del sitio web puede ser responsable por facilitar o permitir dicha conducta al integrar estas herramientas en sus sitios web.
Con base en esta interpretación, miles de usuarios han presentado demandas alegando que herramientas de analítica, píxeles o chats envían su información a terceros desde el momento en que ingresan al sitio web, antes de aceptar cookies o incluso después de haberlas rechazado.
Un elemento crítico para las empresas es el alcance de esta interpretación: la CIPA puede resultar aplicable cuando un usuario accede a un sitio web desde California, independientemente de su domicilio o lugar de operación. Esto implica que compañías sin presencia física en Estados Unidos pueden enfrentar demandas si sus sitios web son accesibles por usuarios ubicados en California y utilizan tecnologías de rastreo o interacción con terceros.
Estas demandas suelen enfocarse en situaciones muy concretas, pero muy comunes. Por ejemplo, cuando el banner de cookies permite al usuario aceptar o rechazar, pero en la práctica las herramientas de seguimiento ya están activas desde que se accede al sitio web. Asimismo, los demandantes alegan que funciones como barras de búsqueda, formularios o chats pueden enviar a proveedores externos, en tiempo real, la información que el usuario escribe, sin que este sea consciente de ello.
En la práctica, este riesgo está materializándose en un número creciente de demandas contra empresas de distintos sectores. Por lo que, resulta clave que las compañías revisen cómo operan estas herramientas en sus sitios web. Una revisión temprana puede ser determinante para reducir la exposición a este tipo de demandas.